¿Qué es un expediente de regulación de empleo (ERE) y cómo te afecta?
Un expediente de regulación de empleo, conocido como ERE, es un procedimiento legal que permite a las empresas reducir o suspender temporalmente la jornada laboral de sus trabajadores, o incluso extinguir sus contratos, bajo ciertas circunstancias. Este proceso está regulado por la normativa laboral española y afecta tanto a los trabajadores como a la empresa de manera significativa. A continuación, te explicamos en detalle qué implica un ERE y cómo puede afectarte.
Si te enfrentas a un ERE, contar con el apoyo de abogados laborales especializados puede ser clave para proteger tus derechos. Consulta con nuestros expertos abogados laboralistas en Cádiz para una orientación adecuada.
Tipos de ERE
Existen diferentes tipos de ERE, y es importante entender cuál aplica en cada situación. Los principales son:
- ERE de extinción. Este tipo de ERE supone la finalización definitiva de los contratos de trabajo. La empresa, tras alegar causas económicas, técnicas, organizativas o de producción, decide despedir a una parte o a la totalidad de su plantilla.
- ERE de suspensión. En este caso, la empresa suspende temporalmente los contratos de sus empleados. Los trabajadores dejan de prestar servicios por un tiempo determinado, pero conservan su puesto de trabajo y lo retomarán una vez finalice la suspensión.
- ERE de reducción de jornada. La empresa puede reducir la jornada laboral de sus trabajadores en lugar de extinguir sus contratos. Esta medida se adopta para ajustar las necesidades de la compañía sin necesidad de despidos.
¿Cuándo puede aplicarse un ERE?
Un ERE puede aplicarse en varias circunstancias, siempre y cuando la empresa pueda demostrar una de las siguientes causas:
- Causas económicas. Cuando la empresa está experimentando pérdidas económicas importantes, puede recurrir a un ERE para ajustar su estructura de personal.
- Causas técnicas. Si la empresa introduce nuevas tecnologías que hacen que ciertos puestos de trabajo sean redundantes, puede llevar a cabo un ERE de extinción o reducción de jornada.
- Causas organizativas. Un cambio en la organización interna de la empresa que afecte a la viabilidad de ciertos departamentos o posiciones también puede justificar un ERE.
- Causas productivas. Si la demanda de los productos o servicios de la empresa disminuye considerablemente, esta puede verse obligada a realizar un ERE para ajustarse a la nueva realidad del mercado.
Derechos de los trabajadores afectados por un ERE
Cuando una empresa inicia un ERE, los derechos de los trabajadores deben ser respetados. Es importante conocer cuáles son estos derechos para poder defenderlos adecuadamente:
- Indemnización por despido. En los casos de ERE de extinción, los trabajadores tienen derecho a recibir una indemnización de 20 días de salario por año trabajado, con un máximo de 12 mensualidades. En algunos casos, las empresas ofrecen una compensación mayor mediante negociación colectiva.
- Prestaciones por desempleo. Si el trabajador es despedido o su contrato es suspendido, tiene derecho a solicitar la prestación por desempleo si cumple con los requisitos de cotización.
- Representación legal. Los empleados afectados tienen derecho a estar representados por el comité de empresa o delegados sindicales durante las negociaciones del ERE.
El proceso de negociación en un ERE
El ERE debe estar justificado y pasar por un proceso de negociación con los representantes de los trabajadores. Este proceso es clave para garantizar que se respeten los derechos de los empleados y que se alcancen acuerdos equitativos. La negociación suele durar 30 días en empresas de más de 50 empleados y 15 días en empresas más pequeñas.
Durante este tiempo, la empresa debe presentar toda la documentación que justifique las causas del ERE, y los representantes de los trabajadores pueden proponer alternativas o mejoras en las condiciones ofrecidas.
Acciones legales ante un ERE injusto
Si un trabajador o el comité de empresa consideran que el ERE no está justificado o que se han vulnerado los derechos de los empleados, se puede impugnar el ERE ante la jurisdicción social. Un juez será el encargado de determinar si el ERE es procedente, improcedente o nulo.
- Procedente. El ERE se considera ajustado a la ley y los trabajadores no tienen derecho a más compensación que la acordada inicialmente.
- Improcedente. El ERE no cumple con los requisitos legales, y la empresa debe aumentar la indemnización o readmitir a los trabajadores.
- Nulo. Se declara nulo si se demuestra que ha habido discriminación o vulneración de derechos fundamentales. En este caso, la empresa está obligada a readmitir a los trabajadores.